martes, 17 de noviembre de 2015

PUBLICIDAD INFANTIL

Actualmente vivimos en un mundo de consumo. Un mundo en el que todos adquirimos productos diversos para satisfacer nuestras necesidades. Desde comprar un celular hasta comprar algo tan sencillo como un lapicero. En este mundo las marcas cada vez son más competitivas, más innovadoras, más tecnológicas, más persuasivas, más poderosas,... más todo
Todos somos conscientes de la constante creación de nuevos productos ofrecidos por nuevas empresas con más posibilidades que sus antecesoras. Tú, yo, él, ella, ellos, simplemente todos consumimos diariamente algo, y por si aún no lo pensaste, esas personas pequeñas que uno considera en formación e incapaces de un sabio criterio por su corta edad, ya son vistos como consumidores.
Los niños a pesar de su corta edad son consumidores, para Bringué existen tres aspectos para definirlo: "como mercado primario con posibilidad de realizar compras con dinero propio, como sujeto de influencias cuando sus preferencias inciden en el consumo o gasto ajeno y, por último, como mercado futuro cuando adquiere determinados conocimientos y actitudes sobre marcas y productos que todavía no están a su alcance".
Por tanto no es correcto pensar que los niños no pueden discernir ni tomar decisiones. Para los anunciantes, los niños son un target muy importante, sobre todo para las marcas de juguetes (por ejemplo: Matel y Fisher-Price) y ropa (por ejemplo: Barbie y Disney). Curiosamente, el niño realiza casi el mismo proceso que un adulto en la recepción de los anuncios publicitarios. Briegué lo resume en dos etapas, en la primera el menor: atiende el mensaje, distingue entre anuncio y programa, comprende la intención del mensaje e interpreta el contenido, e incluso realiza la elaboración de defensas cognitivas ante este tipo de contenidos; por otro lado, la segunda etapa demuestra que el niño es un consumidor potencial que: modifica sus actitudes y valores, a corto o largo plazo, realiza peticiones a otras personas como sus padres, y es influencia en sus elecciones y en su comportamiento de compra.
Como profesional estoy de acuerdo con la búsqueda de nuevos enfoques. Poner interés en descubrir los gustos y preferencias de los menores abre muchas puertas a los anunciantes. Sin embargo esto no siempre se emplea de la manera correcta. Está demostrado que hasta los bebes de 6 meses son capaces de poner atención a un anuncio y sentirse atraídos por los colores, formas o demás estimulaciones audiovisuales.
Pero hay algo que llama más la atención de los publicistas, los niños por su edad, tienen problemas para diferenciar la realidad de la fantasía. Ellos confunden el mundo que ven en sus series animadas con su entorno físico, por ello desarrollan una adicción al consumo de contenidos ficticios. Otra ventaja de la que se valen los anunciantes, es la inocencia de los niños. Los niños entre menos edad tengan, más crédulos son. Por tanto asimilan como ciertos todos los contenidos que reciben de la publicidad.
Si nosotros como adultos somos afectados por los contenidos publicitarios, mucho más un menor de edad que está en crecimiento y proceso de formación. Por tanto los padres o adultos en general que influencian en la crianza de un niño, deben de regular la exposición que este tenga a los contenidos publicitarios. En general la televisión es una constante en la vida de todo menor, y debe ser consumida de manera responsable.
Pero qué pasa cuando los padres de familia dicen no tener control sobre la publicidad colocada en los cortes del programa favorito de su hijo. Un ejemplo de ello serían las marcas de juguetes para niños, en ocasiones suelen colocar contenidos muy violentos que llegan a influencian en la conducta del menor y que a largo plazo crea el disgusto de los padre hacia la marca.
Ante este reclamo la Asociación Española de Fabricantes de Juguetes (AEFJ) desde 1993 creó el Código de Autorregulación de la Publicidad Infantil. “El presente Código de la Publicidad Infantil de Juguetes es un compendio actualizado de las normas deontológicas que afectan a la comunicación comercial dirigida a niños. En sus artículos se han observado las transformaciones técnicas y económicas de la televisión que han revertido en modificaciones en el contenido técnico y económicas de la televisión que han revertido en modificaciones en el contenido y diseño de los mensajes y formatos publicitarios en este medio”.

En el Perú, debemos de tomar conciencia de la importante de regular el contenido publicitario, sobre todo el infantil. Por el momento solo nos queda asumir el rol de adulto y educador, regulando el consumo que hacen los menores de la televisión y otros medios, orientarlos y ayudarlos a distinguir lo real y lo ficticio pero sobre todo lo buena y lo malo. Por otro lado, su eres un comunicador como yo, debes de tomar conciencia y hacer respetar la ética por encima de todo. Recuerda que un adulto tiene la capacidad de tomar una decisión correcta  a través de sus conocimientos, sin embargo un niño está recién aprendiendo. Siempre ciudad mucho como te diriges a un menor y piensa en sus posibles reacciones y sentimientos.

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